Desde las siete de la tarde, la explanada principal del colegio José Guadalupe Ramírez, presidido por el director Miguel Reyes, se colmó de la vivacidad y algarabía de sus alumnos, así como de sus padres de familia que decidieron acompañar a la comunidad escolar durante su tradicional festival con motivo del Día de Muertos, que se conformó de un espectáculo musical y teatral, en donde los intérpretes fueron cada uno de los grupos.
Sin miedo fueron saliendo a las canchas, uno a uno de los estudiantes para presentar su número, el cual se acompañó de un juego de luces y música dirigido desde una cabina por uno de los maestros, para proyectar el trabajo final después de semanas de ensayos. Indudablemente, de los más emocionados fueron los padres de familia, que chiflaron y aplaudieron de orgullo al ver a sus pequeños volcar toda su energía en la ejecución de sus movimientos.
Además, la oferta gastronómica a manera de kermes, floreció el júbilo de los casi 300 asistentes, que después del espectáculo, se dieron la oportunidad de probar el atole, los tamales, las enchiladas, buñuelos, las aguas de sabores y por supuesto el pan de muerto y así recargar energías para presenciar el concurso de altar de muertos elaborados por cada grupo.