Desde hace un año las empresas que venden taxímetros en el país ofrecieron diferentes equipos para prueba al Instituto Queretano del Transporte (IQT) y a diversas organizaciones de taxistas, además que comprometieron asumir el costo del estudio técnico para definir el banderazo de salida porque una tarifa de más de 50 pesos está “muy disparada”, pero hasta el momento no hay una respuesta por parte de las asociaciones o de las autoridades.
A nombre de Gaso Controles Industriales, una de las empresas con más de 40 años de existencia, Gabriel Solís detalló que desde hace un año se dejó una muestra al IQT porque en el país se comercializan ocho marcas de taxímetros diferentes, cinco de ellas a manos de esta empresa, que van desde los mil 200 hasta los cuatro mil 500 pesos con GPS e internet, impresora, sistema de voz y capacidad para informar sobre la velocidad del taxi, entre otros indicadores.
Aclaró que algunas marcas de taxímetros facilitan la manipulación de los equipos, como sucede en ciudades como Monterrey o Ciudad de México, “donde casi el 70 por ciento de los taxímetros están alterados y hay marcas que los taxistas piden porque saben que se pueden alterar”, pero los taxímetros que se ofrecieron en Querétaro permiten el monitoreo en línea.
Esta fue de las primeras empresas que propuso hacer el estudio técnico de la tarifa sin costo alguno, porque un banderazo de salida de más de 50 pesos es inviable y generaría una afectación muy severa al usuario, toda vez que esa tarifa “está muy disparada”.
“Saltillo maneja una tarifa de 28 pesos, porque cuando el taxista da el banderazo empieza con 10 pesos y cambia 1 peso con diez centavos cada 200 metros, pero si el usuario se baja en la siguiente esquina, el taxista pone pagar y se convierte en 28 pesos, pero si pasa más de 28 sigue en 29 o 30. En la Ciudad de México la tarifa es la más baja, el banderazo es de 10.80 pesos y cambia 1.15. Una tarifa de 50 pesos está muy disparada.
Un banderazo de 50 o 55 pesos, insistió Gabriel Solís, sólo provoca que el usuario no se suba al taxi y se afecta al mismo gremio, de manera que “al mes, lo van a querer quitar (al taxímetro)”.
El estudio técnico tardaría cinco días en desarrollarse, por el trabajo de campo con los taxis, las autoridades y los usuarios, así como la instalación de 20 equipos para medir el tiempo y el tráfico, con el fin de probar diferentes tarifas.
Gaso Controles Industriales abastece de taxímetros a las ciudades de Guadalajara, Monterrey, Saltillo, Mérida, Zacatecas y varios puntos de Centroamérica.
Aunque fue de las primeras en acercarse a las autoridades locales, así como a las organizaciones de taxistas, sabe que hace un año hubo otras empresas que intentaron surtir de estos equipos a los queretanos y todavía operan, por lo que Gabriel Solís se dijo sorprendido que los taxistas no encuentren proveedores en el país.
Ante la obligatoriedad de poner en marcha los taxímetros a partir del 1 de octubre, advirtió que hay capacidad para elaborar mil equipos a la semana y surtir a los cuatro mil taxis del área metropolitana en un mes, pero lo primero será definir la tarifa.
“Ver lo que se cobra hoy, porque todos los taxistas cobran de diferente manera, medir la ciudad de lado a lado, los radiales, hacer el estudio de tráfico y los tiempos y existe esa infraestructura y el equipo para medirlo, porque dicen los taxistas que quieren un banderazo de 55 pesos, ¿de dónde sacan esa cantidad?, una mala tarifa puede afectar la industria del taxi porque el usuario no se va a subir”, insistió.